LAS TROPAS EXTRANJERAS EN EL JILOCA

Como el valle del Jiloca estuvo dominado en todo momento por los sublevados, las tropas extranjeras que encontramos se identifican con los países que, como Italia y Alemania, apoyaron activamente la rebelión franquista, aportando armas y tropas. También encontramos algunos marroquíes que formaban parte del ejército colonial español, como fuerza de choque, y algunos colectivos anticomunistas. Aunque menos numerosos, en el Tercio María de Molina, batallón que participó en la batalla de la Venta del Diablo y posteriormente en la de Teruel, encontramos rusos blancos, opuestos a los soviets.

La llegada de estos colectivos extranjeros al valle del Jiloca y la huella dejada entre la población local fueron muy dispares. Los técnicos alemanes fueron los primeros en llegar a finales del año 1936, para poner en marcha los aeródromos y organizar la fuerza aérea. Los restantes llegaron sobre todo a comienzos del año 1938, para participar como soldados en las batallas de Teruel y el Alfambra, marchándose también rápidamente, siguiendo el desplazamiento de los frentes hacia el Bajo Aragón y Cataluña.

SOLDADOS ALEMANES

A pesar de llegar los primeros, no tuvieron muchas relaciones con el pueblo español, sobre todo debido al cariz idiomático. No fueron muy numerosos en la comarca del Jiloca. Se tiene constancia de su presencia en Odón, Bello y Calamocha, debido a que en estas dos últimas localidades había campos de aviación que serían utilizados por la Legión Cóndor (fuerzas aéreas y de artillería enviadas por Adolf Hitler en ayuda a Franco).

En Calamocha dormían en un vagón de tren, cerca del aeródromo, aunque algunos oficiales pudieron alejarse en casas particulares, como lo atestigua la existencia de viejos grafitis. En la cuenca de Gallocanta se alojaron en Odón. Por tradición oral también se ha constado la presencia en Monreal durante algún tiempo, ubicados en la masada de la Cañada del Pozo gestionando equipos de radar y antiaéreos.

SOLDADOS ITALIANOS

A comienzos del año 1938 se convirtieron en el colectivo extranjero más numeroso en el valle del Jiloca, pues fueron desplazados para participar en la recuperación de Teruel y la batalla del Alfambra. En estos meses se alojaron en casas particulares, repartidos entre otras por las localidades de Báguena, Burbáguena, Luco de Jiloca, Lechago y Calamocha. Se trataba de soldados voluntarios que participaron como fuerza de choque. El grupo que estuvo en el valle del Jiloca era conocido como los Flechas Negras. Su integración con la población local fue mayor debido a la similitud del idioma y al carácter mediterráneo, pues eran muy propensos a tocar música, bailar y callejear. La proximidad cultural y religiosa también influyó en las relaciones con la población local.

SOLDADOS MARROQUÍES

Era un grupo muy numeroso, pero apenas entabló relaciones con la población civil, debido a dos problemas principales: el idioma y la religión. En Calamocha se alojaban en pajares fuera de la localidad, mientras que en Monreal del Campo, se guarda constancia de un campamento de soldados marroquíes detrás del ayuntamiento. Hubo muchas bajas de tropas marroquíes debido a que estas tropas se utilizaban como fuerza de choque. En caso de fallecimiento eran enterrados en los exteriores de los cementerios.